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DEBIDA DILIGENCIA DEL INVERSOR PARA BONOS VERDES: ESTÁNDARES, INFORMES E IMPACTO

Una guía completa sobre la debida diligencia de los inversores en bonos verdes, que abarca estándares globales, procesos de verificación y evaluación del impacto sostenible.

Los bonos verdes se han convertido en una herramienta vital en la lucha contra el cambio climático, canalizando capital hacia proyectos sostenibles. Sin embargo, a medida que crece el mercado de bonos verdes, también crece la necesidad de una debida diligencia rigurosa por parte de los inversores. Comprender los estándares que definen un bono verde es un primer paso fundamental.Los bonos verdes son instrumentos financieros que se utilizan para recaudar fondos para proyectos con beneficios ambientales. Sin embargo, la falta de una definición universal única implica que los inversores deben evaluar cuidadosamente los estándares que afirma seguir un bono verde. Existen varios estándares y principios importantes, a menudo adoptados voluntariamente por los emisores, pero que siguen siendo cruciales para la confianza de los inversores:1. Los Principios de los Bonos Verdes (GBP) de la ICMALos GBP, mantenidos por la Asociación Internacional del Mercado de Capitales (ICMA), proporcionan un marco de alto nivel basado en cuatro componentes fundamentales: uso de los fondos, proceso de evaluación y selección de proyectos, gestión de los fondos y presentación de informes. Estas directrices voluntarias son ampliamente utilizadas por emisores de todo el mundo para garantizar la transparencia y la integridad.

2. Estándar de Bonos Climáticos de la Iniciativa de Bonos Climáticos (CBI)

El Estándar de Bonos Climáticos va más allá del GBP al ofrecer una taxonomía más detallada de proyectos verdes elegibles y exigir la verificación de terceros. Garantiza que los fondos de los bonos se destinen a actividades alineadas con la agenda del cambio climático.

3. Estándar de Bonos Verdes de la UE

Este marco regulatorio emergente, coordinado en el marco de la agenda de finanzas sostenibles de la UE, está diseñado para alinear los bonos verdes con la Taxonomía de la UE. Incluye sólidos requisitos de verificación previos y posteriores a la emisión y se centra en la elaboración de informes de impacto estandarizados, con el objetivo de combatir el lavado de imagen ecológico.

4. Estándares de Bonos Verdes de la ASEAN

Para los inversores que se dirigen al Sudeste Asiático, los Estándares de Bonos Verdes de la ASEAN ofrecen un marco regional específico que se alinea con el GBP y, al mismo tiempo, aborda las consideraciones regionales.

Comprender la Verificación y la Certificación

La verificación es una parte vital de la debida diligencia del inversor. Las opiniones de segunda parte (SPO), los informes de verificación y las certificaciones ofrecen una evaluación independiente del marco del bono y la elegibilidad de los proyectos subyacentes. Instituciones como Sustainalytics, ISS ESG y CICERO Shades of Green son proveedores líderes de SPO.

Consideraciones clave para los inversores

  • Determinar si el bono cumple con estándares reconocidos (GBP, CBI, etc.)
  • Evaluar la credibilidad y el alcance de las verificaciones de terceros
  • Revisar las credenciales y el historial ESG generales del emisor
  • Comprender la taxonomía utilizada para calificar proyectos verdes
  • Analizar el impacto ambiental previsto frente a los beneficios declarados

Los inversores deben equilibrar el deseo de exposición verde con una evaluación disciplinada y metódica de la legitimidad de cada emisión. Al basar sus decisiones en estándares confiables y una certificación independiente, reducen los riesgos financieros y de reputación.

La presentación de informes continuos y el cumplimiento transparente son elementos esenciales de la integridad de un bono verde. Para los inversores, el escrutinio no termina en la emisión: la debida diligencia posterior a la inversión garantiza que los proyectos financiados con bonos verdes cumplan con las promesas iniciales y que se materialicen los beneficios ambientales.Requisitos de informes posteriores a la emisiónSe espera que los emisores de bonos publiquen informes anuales que detallen la asignación de los fondos y el impacto ambiental de los proyectos financiados. Si bien el formato y la profundidad varían según los estándares adoptados, los elementos comunes incluyen:

  • Desglose de las asignaciones de fondos por categoría de proyecto
  • Información actualizada sobre el progreso de cada proyecto
  • Indicadores clave de desempeño ambiental (p. ej., reducción de CO₂)
  • Recursos no asignados y sus inversiones temporales

Por ejemplo, bajo la ICMA GBP, se anima a los emisores a proporcionar indicadores de desempeño cualitativos y, cuando sea posible, cuantitativos. El Estándar de Bonos Climáticos establece la presentación de informes anuales como un requisito estricto y añade registros de auditoría limpios.

Revisiones y auditorías externas

La verificación por parte de terceros independientes sigue siendo una buena práctica. Cuando los emisores contratan auditores para revisar el cumplimiento de los marcos de bonos verdes y el uso real de los recursos, se aumenta la confianza de los inversores. Las reevaluaciones a lo largo del ciclo de vida del bono, en particular para los instrumentos de larga duración, proporcionan una validación continua de las declaraciones verdes.

Innovaciones en la Información Digital

La tecnología está desempeñando un papel cada vez más importante en la simplificación del cumplimiento normativo y el fomento de la transparencia. Blockchain, las API para la integración de datos y plataformas como la Plataforma de Transparencia de Bonos Verdes (GBTP) del Banco Interamericano de Desarrollo están ganando terreno. Estas soluciones facilitan las actualizaciones periódicas y facilitan el acceso a los datos para los inversores.

Riesgos de la Información Inadecuada

Los inversores deben estar atentos a los emisores que incumplen sus obligaciones de información o utilizan un lenguaje impreciso sin una cuantificación suficiente. Los riesgos incluyen:

  • Greenwashing: sobreestimación del impacto ambiental o asignación incorrecta de fondos
  • Falta de comparabilidad: diferentes emisores reportan métricas dispares
  • Exposición acumulada a riesgos reputacionales relacionados con ESG

Por lo tanto, un análisis riguroso de la información posterior a la emisión, respaldado por la interacción directa con los emisores cuando sea necesario, constituye un componente esencial de la debida diligencia del inversor.

Desarrollo de Capacidades de Monitoreo Interno

Los inversores institucionales desarrollan cada vez más capacidades internas para monitorear el uso de los fondos en instrumentos verdes. Esto incluye equipos de analistas ESG, modelos propios de evaluación de impacto y prácticas de gestión mejoradas integradas en los procesos de gestión de carteras.

Si bien las herramientas y la orientación de los organismos reguladores mejoran la toma de decisiones, la responsabilidad de exigir transparencia y revisar si el bono cumple con las expectativas financieras y ambientales sigue recayendo en el inversor.

Las acciones ofrecen el potencial de crecimiento a largo plazo e ingresos por dividendos al invertir en empresas que crean valor a lo largo del tiempo, pero también conllevan un riesgo significativo debido a la volatilidad del mercado, los ciclos económicos y los eventos específicos de la empresa; la clave es invertir con una estrategia clara, una diversificación adecuada y solo con capital que no comprometa su estabilidad financiera.

Las acciones ofrecen el potencial de crecimiento a largo plazo e ingresos por dividendos al invertir en empresas que crean valor a lo largo del tiempo, pero también conllevan un riesgo significativo debido a la volatilidad del mercado, los ciclos económicos y los eventos específicos de la empresa; la clave es invertir con una estrategia clara, una diversificación adecuada y solo con capital que no comprometa su estabilidad financiera.

Además de la rentabilidad financiera, un objetivo clave en la inversión en bonos verdes es generar un impacto ambiental tangible. La evaluación de este aspecto constituye el tercer componente fundamental de la debida diligencia del inversor, que requiere técnicas de análisis tanto cualitativas como cuantitativas.

Medición del Rendimiento del Impacto

La medición del impacto se alinea con los objetivos establecidos en el marco de emisión de bonos, que suelen cuantificarse mediante diversas métricas. Los indicadores clave de rendimiento (KPI) más comunes incluyen:

  • Emisiones de gases de efecto invernadero evitadas o reducidas (t CO₂e)
  • Megavatios-hora (MWh) de energía renovable generada
  • Litros de aguas residuales tratadas o recicladas
  • Superficie de tierra reforestada o protegida

Para evaluar el impacto con precisión, los inversores deben comparar estos KPI con los escenarios de referencia y los indicadores de referencia del sector. Esto permite evaluar no solo los resultados, sino también la adicionalidad de los proyectos; es decir, si se habrían producido mejoras ambientales sin la financiación de los bonos.

Integración con los marcos ESG

Los inversores suelen integrar su debida diligencia en bonos verdes en estrategias ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) más amplias. Productos como los Principios para la Inversión Responsable (PRI) y marcos como el Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras Relacionadas con el Clima (TCFD) proporcionan la estructura para integrar las credenciales ecológicas en el análisis de cartera.

Desafíos en la Evaluación de Impacto

La evaluación de impacto presenta obstáculos:

  • Falta de datos o inconsistencias de formato
  • Dependencia excesiva de las cifras declaradas por los propios emisores
  • Dificultad para comparar entre sectores y geografías

Para abordar esto, los inversores recurren cada vez más a especialistas externos que realizan evaluaciones y modelos de impacto ambiental. La transparencia, la verificación de datos y el rigor metodológico garantizan un proceso de evaluación de mayor calidad.

Desarrollo de una Estrategia de Bonos Impulsada por el Impacto

Para muchos inversores institucionales, el impacto es ahora una parte formal de los mandatos de inversión. Este cambio ha impulsado objetivos de impacto más claros, estrategias de superposición temática (por ejemplo, fondos específicos para el clima) y una asignación estratégica de activos alineada con los objetivos de emisiones, como el de cero emisiones netas para 2050.

Información del impacto a las partes interesadas

Los inversores también se ven presionados a informar sobre el impacto de los bonos verdes a sus propias partes interesadas, incluyendo a los miembros de los fondos de pensiones, las juntas directivas de los fondos de dotación y los organismos reguladores. Por ello, la capacidad de extraer, analizar y visualizar datos de impacto se convierte en una ventaja competitiva, mejorando tanto la rendición de cuentas como la reputación.

En última instancia, los resultados ambientales creíbles distinguen a los bonos verdes auténticos de aquellos que se basan en etiquetas de sostenibilidad para una apariencia visual. La debida diligencia de los inversores, cuando se basa en estándares, se refuerza con una verificación independiente y se impulsa con un análisis de impacto sólido, desempeña un papel fundamental en la configuración del futuro de las finanzas verdes.

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