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ETF ACTIVOS VS PASIVOS: DÓNDE LA HABILIDAD AÚN IMPORTA Y DÓNDE NO

Comprenda qué ETF requieren habilidad y cuáles no.

Comprendiendo los ETF Activos y Pasivos

Los Fondos Cotizados en Bolsa (ETF) se han convertido en una pieza clave para los inversores modernos que buscan una exposición diversificada y rentable a los mercados financieros globales. A medida que estos vehículos han evolucionado, ahora se dividen principalmente en dos categorías: ETF activos y pasivos. Esta distinción es más importante que nunca, ya que los inversores intentan equilibrar el rendimiento con la previsibilidad y evalúan cuándo la habilidad profesional realmente aporta valor.

Los ETF Pasivos imitan el rendimiento de un índice específico, como el S&P 500 o el FTSE 100. Estos fondos requieren una intervención mínima y, por lo general, replican automáticamente los componentes del índice. Su atractivo radica en sus costes más bajos, su transparencia y su rentabilidad consistente, alineada con el índice de referencia.

Los ETF Activos, sin embargo, son gestionados por profesionales que buscan superar su índice de referencia mediante la selección estratégica de activos, la asignación táctica y, en ocasiones, el pensamiento a contracorriente. Estos fondos tienen comisiones más altas, pero se posicionan como más adecuados para mercados volátiles o ineficientes, donde el criterio del inversor puede generar alfa.

El aumento de la popularidad de los ETF plantea una pregunta crucial: ¿Pagar por la gestión activa realmente produce mejores resultados? ¿O la evolución de los mercados ha restado eficacia a las estrategias de inversión tradicionales? Este artículo explica dónde prosperan las estrategias activas y dónde la simplicidad puede ser la opción más inteligente.

Características principales de los ETF pasivos

  • Comisiones más bajas: Ratio de gastos anual típicamente inferior al 0,10%
  • Seguimiento de índices de referencia: Diseñado para replicar índices de mercado específicos
  • Alta transparencia: Componentes y asignaciones divulgados con frecuencia
  • Eficiencia fiscal: Debido a la mínima actividad de negociación

Características clave de los ETF activos

  • Criterio humano: Los gestores toman decisiones sobre la selección y asignación de acciones
  • Costos más altos: Los ratios de gastos suelen estar entre el 0,30% y el 1,00%
  • Mandatos flexibles: Capacidad de desviarse del índice de referencia para buscar alfa.
  • Variación del rendimiento: Las rentabilidades pueden superar o incluso quedar por debajo del índice.

Ambos tipos tienen su lugar. La elección entre ellos depende de los objetivos del inversor, su tolerancia al riesgo y su convicción de que la habilidad se traduce en un rendimiento superior repetible.

Mercados donde la habilidad aún aporta valorAunque el predominio de los ETF pasivos ha crecido de forma constante, la gestión activa aún puede obtener mejores resultados en segmentos específicos del mercado. Comprender estas áreas es crucial para los inversores que buscan obtener una mayor rentabilidad ajustada al riesgo.1. Mercados menos eficientesLa gestión activa tiende a obtener mejores resultados en segmentos de mercado menos transparentes o con un seguimiento más amplio. Por ejemplo:Mercados emergentes: Estas regiones suelen carecer de datos fiables y los estándares de gobierno corporativo pueden variar. Los gestores activos pueden utilizar la información local y el análisis sobre el terreno para seleccionar a los ganadores y evitar dificultades.Acciones de pequeña capitalización: Las empresas más pequeñas reciben menos cobertura de los analistas y atención mediática. Esta falta de información crea oportunidades para que los gestores cualificados identifiquen empresas infravaloradas.
  • Bonos de alto rendimiento: La solvencia de los emisores con calificación basura puede fluctuar rápidamente en función de factores cualitativos que los fondos pasivos no tienen en cuenta, pero los gestores experimentados pueden gestionar esos riesgos con destreza.
  • 2. Asignación táctica de activos

    Los ETF activos pueden ajustar asignaciones más amplias en respuesta a las señales macroeconómicas cambiantes. En tiempos de volatilidad, como durante picos de inflación, cambios en las políticas de los bancos centrales o tensiones geopolíticas, esta flexibilidad permite una mejor protección a la baja en comparación con las exposiciones pasivas fijas.

    3. Estrategias temáticas o de nicho

    La habilidad del gestor se vuelve esencial en sectores nicho como la biotecnología, las energías limpias o los criterios ESG. En estas áreas, los índices de referencia pasivos pueden estar mal construidos o ir a la zaga de la innovación del sector. Los gestores activos aportan una profundidad de investigación y un conocimiento sectorial que no suelen reflejarse en los índices generales.

    4. Periodos de crisis

    Durante las crisis del mercado, los gestores activos pueden preservar mejor el capital al salir rápidamente de posiciones problemáticas o reequilibrar sus posiciones de forma defensiva. Los datos históricos muestran divergencias en el rendimiento en períodos turbulentos, como la crisis financiera de 2008 o la llegada de la COVID-19, cuando algunos fondos activos no se limitaron a seguir la corriente, sino que se adaptaron.

    Datos de Rendimiento

    Según un estudio de Morningstar de 2023, durante un período de diez años:

    • Solo el 25% de los fondos activos estadounidenses de gran capitalización superaron sus índices de referencia
    • Sin embargo, el 43% de los fondos activos de pequeña capitalización superaron a sus pares
    • De igual manera, el 46% de los ETF activos de mercados emergentes generaron alfa

    Estas cifras subrayan que la habilidad es más importante en los segmentos menos eficientes. Los inversores que buscan más allá de los índices tradicionales pueden beneficiarse de estrategias activas diseñadas para gestionar la complejidad y la imperfección.

    Desafíos de la Gestión Activa

    Sin embargo, la selección de ETF activos ganadores no está garantizada:

    • Variabilidad del gestor: El rendimiento depende en gran medida del talento de cada gestor.
    • Rendimiento inferior a corto plazo: Incluso los gestores más sólidos pueden quedar rezagados durante ciclos de mercado específicos.
    • Comisiones más altas: Los costes continuos pueden erosionar la rentabilidad a menos que se genere un alfa significativo.

    Por lo tanto, los ETF activos deben evaluarse cuidadosamente, idealmente utilizando métricas ajustadas al riesgo y el rendimiento a lo largo de ciclos completos, en lugar de ganancias a corto plazo.

    Las acciones ofrecen el potencial de crecimiento a largo plazo e ingresos por dividendos al invertir en empresas que crean valor a lo largo del tiempo, pero también conllevan un riesgo significativo debido a la volatilidad del mercado, los ciclos económicos y los eventos específicos de la empresa; la clave es invertir con una estrategia clara, una diversificación adecuada y solo con capital que no comprometa su estabilidad financiera.

    Las acciones ofrecen el potencial de crecimiento a largo plazo e ingresos por dividendos al invertir en empresas que crean valor a lo largo del tiempo, pero también conllevan un riesgo significativo debido a la volatilidad del mercado, los ciclos económicos y los eventos específicos de la empresa; la clave es invertir con una estrategia clara, una diversificación adecuada y solo con capital que no comprometa su estabilidad financiera.

    Entornos donde lo pasivo supera a lo activo

    El creciente interés de los inversores en carteras de bajo coste y basadas en reglas ha impulsado la rápida expansión de los ETF pasivos. En muchos escenarios, especialmente en mercados eficientes y bien analizados, las estrategias pasivas superan constantemente a sus contrapartes activas.

    1. Mercados altamente eficientes

    Los mercados de renta variable desarrollados, como el de EE. UU. y el Reino Unido, se consideran "eficientes", lo que significa que los precios generalmente reflejan toda la información disponible. En estos entornos, resulta extremadamente difícil para los gestores activos superar consistentemente el rendimiento de índices como el S&P 500 o el FTSE All-Share. Los factores incluyen:

    • Alta liquidez: Las acciones se negocian con frecuencia, lo que hace que las ineficiencias sean poco frecuentes y fugaces.
    • Amplia cobertura: Los analistas y algoritmos globales procesan y actúan sobre nuevos datos en segundos.
    • Competencia de costos: Las apuestas activas con una ventaja marginal a menudo no justifican comisiones más altas.

    2. Inversiones Clave de la Cartera

    Para la mayor parte de la cartera de un inversor a largo plazo, los ETF pasivos suelen ofrecer una combinación inmejorable de:

    • Diversificación: Amplia exposición a miles de empresas
    • Baja Rotación: Minimiza los costes de negociación y las implicaciones fiscales
    • Error de Seguimiento Fiable: Rentabilidades predecibles que reflejan la evolución del índice de referencia

    Por lo tanto, las asignaciones principales de renta variable y bonos suelen gestionarse mejor mediante mecanismos pasivos. Las principales instituciones adoptan cada vez más este enfoque de equilibrio: estrategias activas para inversiones oportunistas y fondos pasivos para la exposición a fondos fundacionales.

    3. Menores Costos y Mayor Transparencia

    Los ETF pasivos suelen cobrar comisiones de tan solo el 0,03%–0,08%. Con el tiempo, estos ahorros se acumulan significativamente en comparación con los vehículos activos. Además, los inversores valoran saber con precisión lo que poseen, ya que la mayoría de los ETF pasivos divulgan sus tenencias diaria o semanalmente.

    4. Eficiencia fiscal gracias a una baja rotación

    Debido a la consistencia en la denominación y a la escasa frecuencia de reequilibrio, los ETF pasivos suelen generar menos ganancias de capital en las cuentas imponibles. Este aspecto es especialmente beneficioso para los inversores con un alto patrimonio neto o preocupados por los ingresos que buscan ganancias predecibles a largo plazo sin distribuciones inesperadas.

    5. Datos sobre el bajo rendimiento de los gestores activos

    La investigación constante confirma el bajo rendimiento a largo plazo de la mayoría de los gestores activos. Según el cuadro de mando SPIVA (S&P Indices Versus Activos):

    • Más del 85 % de los fondos activos de gran capitalización obtuvieron un rendimiento inferior al del S&P 500 durante 10 años
    • Más del 70 % de los fondos de bonos estadounidenses de gestión activa obtuvieron un rendimiento inferior al de los fondos indexados comparables

    Estas tendencias sugieren que, para una exposición amplia al mercado, los inversores podrían optar por ETF pasivos que ofrecen simplicidad, fiabilidad y un rendimiento cercano al de los índices de referencia, sin la incertidumbre de las decisiones de los gestores.

    Limitaciones de las estrategias pasivas

    Dicho esto, la inversión pasiva no es infalible. Los inversores deben considerar:

    • Riesgo del índice: El seguimiento ciego de índices con metodologías o esquemas de ponderación defectuosos puede generar sesgos.
    • Concentración sectorial: Los índices basados ​​en la capitalización bursátil pueden sobreexponer a los inversores a sectores en auge como el tecnológico, lo que aumenta el riesgo de caída.
    • Falta de flexibilidad: Los ETF pasivos no pueden adaptarse durante las recesiones ni aprovechar oportunidades de nicho.

    En última instancia, los inversores deben sopesar las ventajas del coste y la consistencia frente a las limitaciones de la inversión convencional. Para muchos, los ETF pasivos son el ancla ideal para su cartera, especialmente cuando se combinan con inversiones activas estratégicas.

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