RAROC VS ROE: ¿POR QUÉ EL AJUSTE DE RIESGO CAMBIA QUIÉN SE VE “MEJOR”?
Descubra en qué se diferencian RAROC y ROE y por qué los rendimientos ajustados al riesgo ofrecen una imagen más clara del rendimiento real.
El ROE (Rendimiento sobre el Capital) es una medida contable tradicional que indica la eficacia con la que una empresa utiliza el capital de sus accionistas para generar beneficios. Se calcula como:
ROE = Utilidad neta / Patrimonio neto
Al expresar la utilidad neta como porcentaje del capital, el ROE ofrece una visión clara de la rentabilidad de una empresa en relación con su capital. Un ROE alto suele interpretarse como un indicador de una gestión eficaz y un sólido rendimiento financiero. Sin embargo, presenta limitaciones, principalmente porque no considera el nivel de riesgo que implica generar dichas rentabilidades.
Aquí es donde el RAROC (Rendimiento del Capital Ajustado al Riesgo) resulta útil. Ajusta las rentabilidades en función del riesgo asumido para alcanzarlas. La fórmula del RAROC suele ser:
RAROC = (Ingresos - Pérdidas Esperadas - Gastos Operativos - Impuestos) / Capital Económico
RAROC introduce el concepto de capital económico, que es la cantidad de capital que una empresa necesita para cubrir los riesgos a los que está expuesta. Además, deduce las pérdidas esperadas de la rentabilidad, lo que proporciona una visión mucho más matizada de la actividad empresarial, especialmente para instituciones financieras donde los niveles de riesgo varían considerablemente entre carteras y divisiones.
En resumen:
- ROE es fácil de calcular y está ampliamente aceptado, pero no es consciente del riesgo.
- RAROC es más complejo, pero proporciona una comprensión más clara del rendimiento cuando el riesgo es un componente fundamental.
Por lo tanto, dependiendo del contexto, especialmente en sectores donde el riesgo desempeña un papel crucial, puede resultar engañoso basarse únicamente en el ROE para la toma de decisiones. RAROC ofrece una medida más profunda e informativa de la creación de valor de una empresa en vista de los riesgos que asume.
Entendiendo la Rentabilidad Ajustada al Riesgo
RAROC reconoce explícitamente que no todas las rentabilidades son iguales. Dos unidades de negocio pueden ofrecer un ROE idéntico, pero si una asume un riesgo significativamente mayor, podría, de hecho, tener un rendimiento inferior al del capital en riesgo. RAROC aísla esta discrepancia ajustando las cifras de ingresos en función de las pérdidas esperadas y asignando capital según la exposición al riesgo, en lugar de basarse en definiciones puramente contables.
Componentes clave de RAROC:
- Pérdidas esperadas: Pérdidas estimadas basadas en distribuciones de probabilidad de riesgos de incumplimiento o de pérdidas. Estos se restan de los ingresos para reflejar los posibles costos de riesgo.
- Capital Económico: Medida estadística del capital necesario para absorber pérdidas inesperadas con un alto grado de confianza en un horizonte temporal determinado.
- Impuestos y Gastos Operativos: Se incluyen correctamente al determinar la rentabilidad neta.
Por ejemplo, considere dos unidades:
- La Unidad A tiene un ROE alto, pero opera en un sector altamente volátil con un riesgo crediticio significativo.
- La Unidad B tiene un ROE moderado, pero una exposición mínima al riesgo debido a una cartera diversificada y conservadora.
Inicialmente, la Unidad A parece superior. Sin embargo, una vez que se consideran las pérdidas esperadas y los colchones de capital necesarios según el RAROC, la Unidad B puede resultar más eficiente para generar valor ajustado al riesgo. En este sentido, RAROC transforma los modelos de toma de decisiones, orientando la asignación de capital hacia unidades que ofrecen una rentabilidad óptima por unidad de riesgo.
Aplicaciones en la Industria
RAROC se utiliza ampliamente en banca, seguros, capital privado y gestión de inversiones. Los marcos regulatorios de Basilea incentivan a las instituciones financieras a evaluar las carteras y los requisitos de capital utilizando métricas ajustadas al riesgo. Esto ha permitido una comprensión más detallada del rendimiento y un enfoque estratégico más preciso.
RAROC también facilita la toma de decisiones de precios más acertadas. Al estructurar préstamos o productos de inversión, conocer la pérdida esperada y el capital requerido permite una fijación de precios basada en el riesgo más precisa, lo que ayuda a las empresas a mantenerse competitivas y a preservar la rentabilidad ajustada al riesgo.
Límites del ROE en la Comparación
El ROE no distingue entre el rendimiento impulsado por la eficiencia gerencial y el impulsado por el apalancamiento financiero o el crecimiento especulativo de los activos. Debido a esto, las empresas con un alto apalancamiento pueden inflar artificialmente las cifras de ROE, ocultando niveles de riesgo potencialmente insostenibles. RAROC aborda directamente esta brecha asignando capital según la exposición económica real.En conclusión, RAROC proporciona una dimensión adicional de riesgo, eliminando la posible desviación causada por la excesiva dependencia de métricas tradicionales como el ROE.
Optimización de la cartera
Los gestores de fondos y los bancos suelen analizar el ROE para identificar segmentos de alto rendimiento, pero superponen el RAROC para comprender cómo esos rendimientos se ajustan al riesgo. Una cartera con un ROE promedio superior pero un RAROC débil puede impulsar la reducción del riesgo o la desinversión, mientras que una cartera con un ROE moderado y un RAROC sólido es candidata para la expansión de capital o la adquisición de clientes.
Asignación de capital e incentivos de rendimiento
El RAROC desempeña un papel fundamental en la presupuestación de capital y la gestión del rendimiento. Las instituciones asignan capital a las líneas de negocio no solo en función del potencial de crecimiento o rentabilidad, sino también de la eficiencia con la que estas divisiones utilizan el capital de riesgo. Si una unidad de negocio presenta un RAROC alto de forma constante, podría recibir una mayor asignación de capital, incluso si su ROE es modesto.
Los incentivos a los empleados también pueden estar vinculados al RAROC. Por ejemplo, las bonificaciones o los ascensos pueden depender más de los resultados ajustados al riesgo que de la rentabilidad bruta. Esto disuade la asunción excesiva de riesgos, lo que podría impulsar el ROE a corto plazo en detrimento de la sostenibilidad a largo plazo.
Benchmarking y Transparencia
El uso del RAROC junto con el ROE permite a las instituciones compararse con los estándares del sector, manteniendo al mismo tiempo la disciplina interna. Los inversores y los reguladores pueden centrarse en el ROE como una métrica externa estandarizada, pero la toma de decisiones interna depende cada vez más del RAROC para garantizar la resiliencia a largo plazo.
Considere cómo un banco podría estructurar su función crediticia:
- Puede utilizar el ROE para establecer objetivos de rentabilidad para diferentes productos crediticios.
- Simultáneamente, utiliza el RAROC para evaluar si dichos objetivos se alinean con la tolerancia al riesgo general de la institución, especialmente en escenarios adversos.
Planificación Estratégica
El RAROC es invaluable durante las fusiones y adquisiciones o en la expansión a nuevos mercados. Los gestores deben comprender el potencial de rentabilidad por unidad de riesgo asumido, algo que el ROE no puede describir sin supuestos integrados. Ya sea al lanzar un nuevo producto crediticio o al ingresar a una economía de mercado emergente, las métricas ajustadas al riesgo brindan una orientación más sólida.
Un Cuadro de Mando Integral
Mientras que el ROE proporciona un punto de referencia frente a competidores del sector o el rendimiento pasado, el RAROC se alinea mejor con los objetivos internos de gestión de riesgos. Juntos, representan un marco de rendimiento más completo. En un mundo centrado en el riesgo, confiar únicamente en el ROE puede ser una estrategia miope. Incorporar el RAROC garantiza que el capital no solo genere ganancias, sino que lo haga con prudencia.
En última instancia, las empresas que comprenden la interacción entre el ROE y el RAROC fomentan una cultura de creación de valor sostenible, que recompensa la asunción inteligente de riesgos y la gestión responsable del capital a largo plazo.