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ETFS JAPONESES Y EL RIESGO DEL YEN: CUANDO EL TIPO DE CAMBIO DOMINA LA RENTABILIDAD DE LA RENTA VARIABLE

Explore cómo la volatilidad del yen afecta los resultados de los ETF de Japón, a menudo eclipsando el rendimiento de las acciones.

Cómo las fluctuaciones cambiarias afectan la rentabilidad de los ETF japoneses

Los inversores que buscan exposición a la renta variable japonesa recurren cada vez más a los fondos cotizados en bolsa (ETF) debido a su liquidez, diversificación y menores costes. Sin embargo, los ETF japoneses que se negocian en mercados como Estados Unidos o Europa están inherentemente expuestos al riesgo cambiario. El yen japonés (JPY), una moneda históricamente volátil, suele desempeñar un papel fundamental a la hora de determinar la rentabilidad final de estos ETF, eclipsando con frecuencia el rendimiento de las propias acciones subyacentes.

Esta dinámica surge porque los ETF japoneses que cotizan fuera de Japón, a menos que estén explícitamente cubiertos por divisas, convierten la rentabilidad de las acciones japonesas a la moneda local del inversor utilizando los tipos de cambio vigentes. Por lo tanto, incluso si el mercado de valores japonés se recupera en yenes, una apreciación simultánea de la moneda local del inversor frente al yen puede reducir o anular la rentabilidad real. Por el contrario, la fortaleza del yen puede amplificar las ganancias de los inversores extranjeros durante períodos de expansión del mercado bursátil.

Por ejemplo, entre 2012 y 2015, el Nikkei 225 registró un crecimiento anualizado de dos dígitos en yenes. Sin embargo, debido al debilitamiento del yen, los inversores extranjeros que denominaban sus rendimientos en dólares estadounidenses o euros experimentaron resultados sustancialmente diferentes. En períodos de fuerte depreciación del yen, las ganancias locales se vieron contrarrestadas por pérdidas cambiarias, lo que generó lo que los economistas denominan un "lastre cambiario" para el rendimiento.

La estructura de los ETF japoneses complica aún más la situación. La mayoría de los principales ETF japoneses, como el iShares MSCI Japan ETF (EWJ) o el Vanguard FTSE Japan ETF (VPL), no tienen cobertura. Esto significa que los inversores en estos fondos no solo apuestan por la renta variable japonesa, sino que también especulan implícitamente sobre la trayectoria futura del yen.Por otro lado, algunos emisores ofrecen ETF japoneses con cobertura cambiaria, como el iShares Currency Hedged MSCI Japan ETF (HEWJ). Estos buscan aislar el rendimiento de la renta variable neutralizando las fluctuaciones cambiarias mediante el uso de contratos a plazo de divisas. Si bien esto incrementa los costes del fondo, puede ofrecer un reflejo más preciso de las tendencias del mercado de renta variable al eliminar las distorsiones cambiarias.Además, el impacto del tipo de cambio no es lineal ni predecible. El yen, tradicionalmente percibido como una moneda refugio, suele apreciarse en entornos globales de aversión al riesgo, lo que podría servir como colchón durante las caídas del mercado japonés. Esta correlación inversa entre la fortaleza del JPY y la confianza en la renta variable global añade un nivel adicional de complejidad.Comprender cómo se manifiesta el riesgo cambiario en los ETF japoneses es esencial para los inversores. Puede influir no solo en las expectativas de rentabilidad, sino también en las estrategias de diversificación de cartera y las tácticas de gestión de riesgos.

Conclusiones clave

  • Los ETF japoneses que se negocian en el extranjero están expuestos al riesgo cambiario debido a la conversión entre el yen y la moneda base del inversor.
  • La depreciación del yen puede contrarrestar las ganancias de capital para los inversores extranjeros; la apreciación del yen puede aumentar la rentabilidad.
  • Los ETF japoneses con cobertura cambiaria ofrecen mitigación, pero a costa de mayores gastos de gestión y riesgo de errores de seguimiento.
Las ventajas y desventajas de la exposición con y sin cobertura

Al invertir en ETF internacionales, una de las primeras decisiones que debe tomar un inversor es elegir una versión con o sin cobertura cambiaria. Esta decisión puede tener consecuencias significativas, especialmente en entornos cambiarios volátiles como el del yen japonés.

Los ETF japoneses sin cobertura ofrecen exposición pura tanto al rendimiento del mercado bursátil japonés como a las fluctuaciones cambiarias, lo que los hace más volátiles, pero potencialmente rentables durante los períodos de fortalecimiento del yen. Por ejemplo, si el Nikkei 225 sube un 5 % y el yen se aprecia un 3 % frente al dólar, la rentabilidad total para un inversor estadounidense podría aproximarse al 8 %, sin incluir comisiones ni errores de seguimiento.

Sin embargo, también se aplica lo contrario. Una depreciación del yen podría erosionar las ganancias de las acciones o incluso convertir las rentabilidades positivas en negativas. Esta doble exposición puede ser tanto una ventaja como una desventaja, dependiendo de las tendencias macroeconómicas generales y las posturas de política monetaria del Banco de Japón y otros bancos centrales.

En cambio, los ETF japoneses con cobertura buscan eliminar el riesgo cambiario. Estos fondos lo consiguen principalmente mediante contratos a plazo a corto plazo o instrumentos similares, cuyo objetivo es compensar las fluctuaciones cambiarias con respecto a la divisa base del inversor. El objetivo es proporcionar rentabilidades que reflejen únicamente el rendimiento del capital subyacente.

Sin embargo, la cobertura de divisas conlleva costes. La cobertura añade complejidad y gastos, lo que suele incrementar el ratio de gastos totales (TER) del ETF. Además, las técnicas de cobertura imperfectas, las fluctuaciones de los ratios de cobertura y los costes de renovación pueden provocar errores de seguimiento y desviaciones de los resultados esperados.

El timing también juega un papel crucial. Los ETF con cobertura de divisas pueden tener un rendimiento inferior al de sus homólogos sin cobertura durante las subidas del yen. Por ejemplo, durante las crisis globales, cuando el yen tiende a apreciarse, los inversores en ETFs con cobertura podrían perderse el potencial alcista del mercado de divisas, incluso si los índices de referencia de la renta variable caen ligeramente.

Además, la eficacia de la cobertura puede variar según el período. Las fluctuaciones de precios a corto plazo pueden mitigarse con mayor eficacia, pero en horizontes temporales más amplios, las condiciones macroeconómicas dinámicas y los diferenciales de tipos de interés variables afectan la eficacia de la cobertura.

Desde un punto de vista estratégico, los inversores profesionales suelen alternar entre posiciones con y sin cobertura en función de sus perspectivas macroeconómicas. Sin embargo, los compradores minoristas deben considerar su horizonte de inversión, su perspectiva cambiaria y su tolerancia al riesgo antes de elegir.

Resumen de ventajas y desventajas

  • ETF sin cobertura: Mayor volatilidad, riesgo cambiario, potencial de mayores rendimientos durante la apreciación del yen.
  • ETF con cobertura: Estabilidad en los rendimientos en moneda local, costo adicional, rendimiento potencialmente más débil durante las subidas del yen.

En última instancia, no existe una solución única para todos: los inversores deben equilibrar la transparencia de las fuentes de rendimiento con su propia visión de la trayectoria del yen japonés.

Las acciones ofrecen el potencial de crecimiento a largo plazo e ingresos por dividendos al invertir en empresas que crean valor a lo largo del tiempo, pero también conllevan un riesgo significativo debido a la volatilidad del mercado, los ciclos económicos y los eventos específicos de la empresa; la clave es invertir con una estrategia clara, una diversificación adecuada y solo con capital que no comprometa su estabilidad financiera.

Las acciones ofrecen el potencial de crecimiento a largo plazo e ingresos por dividendos al invertir en empresas que crean valor a lo largo del tiempo, pero también conllevan un riesgo significativo debido a la volatilidad del mercado, los ciclos económicos y los eventos específicos de la empresa; la clave es invertir con una estrategia clara, una diversificación adecuada y solo con capital que no comprometa su estabilidad financiera.

Cómo las políticas y las tendencias globales influyen en la volatilidad del yenLas fluctuaciones cambiarias que afectan a los ETF japoneses no ocurren de forma aislada. El yen japonés es una moneda que se negocia a nivel mundial y que se ve influenciada por la confluencia de acontecimientos macroeconómicos nacionales e internacionales. Entre estos, destacan las medidas de política monetaria del Banco de Japón (BoJ), los diferenciales de tipos de interés, la dinámica comercial y la confianza de los inversores en relación con los acontecimientos geopolíticos.Una característica distintiva de la política monetaria japonesa durante las últimas dos décadas han sido los tipos de interés ultrabajos, a menudo negativos. La política sostenida del BoJ de control de la curva de rendimientos y la expansión cuantitativa han convertido al yen en una de las divisas de financiación preferidas en las operaciones de carry trade globales. Los inversores se endeudan en yenes —debido a su bajo coste— e invierten en activos de mayor rendimiento en otros mercados. Cuando dichas operaciones se desbaratan, o cuando la percepción del riesgo cambia a nivel mundial, el yen tiende a apreciarse considerablemente, incluso en ausencia de catalizadores nacionales. Para los inversores en ETFs japoneses, este comportamiento de refugio seguro introduce una considerable volatilidad en la rentabilidad. La disociación económica entre EE. UU. y Japón también puede exacerbar el riesgo cambiario. Por ejemplo, a medida que la Reserva Federal estadounidense endurece su política monetaria subiendo los tipos de interés, mientras que el Banco de Japón mantiene medidas expansivas, el yen suele debilitarse frente al dólar, lo que amplifica las pérdidas cambiarias de los ETFs japoneses basados ​​en dólares. Además, el sustancial superávit por cuenta corriente de Japón ofrece un respaldo a largo plazo al yen, aunque podría verse anulado por los flujos de capital y las intervenciones del banco central a corto plazo. Estas fuerzas a nivel macro, a menudo ajenas al control de los gestores de fondos de renta variable, pueden influir en el rendimiento de los ETF, especialmente en periodos de tensión en el mercado.

Las tensiones comerciales, las fluctuaciones en los precios de las materias primas y la dinámica inflacionaria global también influyen en los tipos de cambio. Por ejemplo, el aumento de los precios de la energía afecta negativamente a Japón, país importador de recursos, lo que podría provocar desequilibrios comerciales y la depreciación del yen. Por el contrario, la incertidumbre geopolítica suele impulsar el capital hacia activos refugio, impulsando el yen.

A finales de 2022 y principios de 2023, el USD/JPY experimentó fuertes oscilaciones debido a las fluctuaciones en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y a la especulación sobre los cambios en la política del Banco de Japón. Estas importantes fluctuaciones cambiarias, a menudo basadas en expectativas más que en decisiones reales, pueden afectar la rentabilidad de los ETF de Japón mucho más que los informes de resultados o las valoraciones de las acciones nacionales.

En el ámbito estructural, la creciente globalización de los mercados financieros implica que la sensibilidad de los tipos de cambio ahora difiere de las normas históricas. El trading algorítmico y los movimientos masivos de capital transfronterizos generan una mayor volatilidad cambiaria a corto plazo. Este entorno cuestiona la suposición de que los fundamentos de la renta variable por sí solos impulsan la rentabilidad de los ETF internacionales.

Consideraciones de inversión

  • Seguir las señales políticas del Banco de Japón y las tendencias de los tipos de interés globales para anticipar la evolución del mercado cambiario.
  • Considerar las divergencias macroeconómicas al evaluar ETF con y sin cobertura.
  • Apreciar la interacción de las balanzas comerciales, los acontecimientos geopolíticos y los flujos de capital en el riesgo cambiario.

Dada esta complejidad, los inversores en ETF que buscan exposición a Japón deben ir más allá de la simple evaluación del rendimiento de la renta variable local: deben estar al tanto del entorno cambiario global para realizar asignaciones bien informadas.

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