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EV/EBITDA VS. P/E: CUANDO EL VALOR EMPRESARIAL DA UNA SEÑAL MÁS LIMPIA
Conozca cómo se diferencian EV/EBITDA y P/E y qué métrica refleja mejor el desempeño de una empresa en escenarios específicos.
Comprensión de los ratios EV/EBITDA y PER
Inversores y analistas financieros suelen utilizar múltiplos de valoración para evaluar la situación financiera de una empresa y compararla con la de sus pares del sector. Dos de los ratios más utilizados son el Valor Empresarial (EV)/Beneficios antes de Intereses, Impuestos, Depreciación y Amortización (EV/EBITDA) y el Precio/Beneficio (P/E). Si bien ambos ofrecen información valiosa, funcionan de forma diferente y se adaptan mejor a contextos analíticos distintos.
El Valor Empresarial (EV) es una medida integral del valor total de una empresa, a menudo considerado como un precio teórico de adquisición. Incluye no solo la capitalización bursátil, sino también la deuda, los intereses minoritarios y las acciones preferentes, menos el efectivo y los equivalentes al efectivo. Por el contrario, el EBITDA (Beneficios antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización) es un indicador del flujo de caja operativo y elimina las distracciones no operativas relacionadas con la contabilidad. Por lo tanto, el ratio EV/EBITDA captura el rendimiento operativo de una empresa considerando toda su estructura de capital, incluida la deuda. Esto lo hace especialmente útil al comparar empresas con diferentes niveles de apalancamiento. Por otro lado, el ratio PER simplemente compara el precio de las acciones de una empresa con sus beneficios por acción (BPA). Es una métrica fácil de calcular y ampliamente comprendida, accesible incluso para inversores principiantes. Sin embargo, dado que los beneficios se ven afectados por cargos no monetarios, tasas impositivas y estructura de capital, el PER a veces puede presentar una imagen distorsionada. En esencia, la elección entre EV/EBITDA y PER depende del contexto específico del análisis y del aspecto de la salud financiera que se esté analizando. Para los inversores interesados en comprender el verdadero rendimiento operativo de una empresa, sin sesgos de la estructura de capital, el EV/EBITDA suele ofrecer una señal más clara.
A continuación, se presenta una comparación en paralelo:
- EV/EBITDA: Se ajusta a la estructura de capital, los impuestos y las políticas contables; es más adecuado para la comparación entre empresas.
- Ratio P/E: Es más simple y ampliamente utilizado; refleja las ganancias atribuibles a los accionistas, pero puede verse distorsionado por partidas extraordinarias e impactos fiscales.
Este artículo profundiza en los contrastes clave entre estos dos ratios y analiza cuándo y por qué el valor empresarial puede ofrecer una evaluación más precisa de la solidez financiera y operativa de una empresa.
Cuándo usar EV/EBITDA en lugar de PER
Si bien tanto EV/EBITDA como PER son populares en la valoración financiera, saber cuándo emplear cada uno puede afectar significativamente las conclusiones extraídas del análisis. EV/EBITDA, a menudo considerada una métrica neutral en cuanto a la estructura de capital, ofrece una utilidad particular en diversos escenarios donde los ratios basados en el capital, como el PER, podrían ser engañosos.
1. Análisis de empresas con diferentes niveles de deuda
El ratio EV/EBITDA es especialmente ventajoso al comparar empresas con distintos niveles de apalancamiento. Dado que el valor de la empresa incluye tanto la deuda como el capital, el ratio se normaliza para las diferencias en la estructura de capital. Esto es especialmente importante en sectores con uso intensivo de capital, como los servicios públicos, las telecomunicaciones y la industria, donde la financiación mediante deuda es común, pero no necesariamente indica una mala situación financiera.
Por el contrario, el ratio PER solo considera el capital y está inversamente relacionado con el beneficio neto, que incluye los gastos por intereses. Por lo tanto, una empresa con un alto endeudamiento podría parecer infravalorada en términos de PER simplemente porque su carga de intereses reduce el beneficio neto, una señal engañosa a menos que la deuda se ajuste adecuadamente para utilizar el EV/EBITDA.
2. Comparaciones transfronterizas
Los distintos países operan con distintas estructuras fiscales y normas contables, lo que puede sesgar los beneficios netos. Dado que el EBITDA excluye intereses, impuestos y amortización, se equilibran las condiciones, lo que permite mejores comparaciones transfronterizas. Ya sea que se evalúe una empresa de servicios públicos francesa o un minorista brasileño, el EV/EBITDA ofrece un marco de evaluación más consistente que las métricas basadas en los beneficios.
3. Beneficios volátiles o negativos
Las empresas emergentes o cíclicas pueden reportar beneficios netos mínimos o negativos, lo que hace que el PER sea irrelevante o engañoso. El EBITDA suele ser positivo incluso para empresas que enfrentan pérdidas netas, lo que hace que el EV/EBITDA sea una opción más práctica. Por ejemplo, durante las recesiones económicas, muchos fabricantes de bienes duraderos experimentan una compresión de sus ganancias, pero sus cifras de EBITDA pueden mantenerse sólidas, lo que permite un análisis comparativo continuo utilizando el EV/EBITDA.
4. Identificación del verdadero rendimiento operativo
Los gastos no operativos, los créditos fiscales y las ganancias o pérdidas extraordinarias pueden distorsionar los ingresos netos y el EPS, lo que induce a error en las valoraciones basadas en el PER. Dado que el EBITDA elimina estas variables, el EV/EBITDA puede ofrecer un reflejo más preciso del rendimiento del negocio principal, sin interferencias externas ni contables.
5. Contextos de fusiones y adquisiciones
En las transacciones corporativas, las decisiones de valoración a menudo se toman utilizando múltiplos empresariales en lugar de ratios basados en el capital. Los compradores heredan tanto el capital como la deuda, por lo que el EV/EBITDA captura mejor el verdadero coste y valor de los objetivos de adquisición. Esta métrica permite a los compradores evaluar la capacidad de generar ganancias en relación con el capital total empleado por la empresa.
Limitaciones del EV/EBITDA
Si bien es revelador, el EV/EBITDA no es infalible. Ignora los gastos de capital (CapEx), que son vitales en industrias con una gran cantidad de activos físicos. Una empresa puede parecer sólida en términos de EBITDA, pero tener dificultades para mantener sus activos debido a un flujo de caja libre reducido. Por lo tanto, a menudo se recomienda complementar el EV/EBITDA con métricas como el EV/EBIT o el rendimiento del flujo de caja libre.
Además, el EBITDA no es una métrica GAAP y puede estar sujeto a la interpretación de la gerencia. Los ajustes y las normalizaciones varían entre empresas, lo que podría perjudicar la comparabilidad si no se estandarizan cuidadosamente.
En última instancia, el EV/EBITDA ofrece una perspectiva más clara del rendimiento operativo, especialmente en entornos complejos o apalancados, pero debe utilizarse teniendo en cuenta sus limitaciones.
Comparación de la efectividad por tipo de industriaLa utilidad del EV/EBITDA frente al PER también varía significativamente entre industrias. La compatibilidad con la estructura de capital típica de una empresa, su etapa de desarrollo y la volatilidad operativa influyen en qué ratio proporciona una visión más clara de la valoración. A continuación, comparamos la efectividad de cada métrica en las principales categorías de la industria.1. Industrias con uso intensivo de capitalSectores como los servicios públicos, las telecomunicaciones y el transporte suelen tener altos niveles de deuda y requieren una reinversión continua en infraestructura. En estas industrias con un uso intensivo de capital, el PER suele arrojar resultados engañosos, ya que los gastos por intereses pueden reducir significativamente los ingresos netos, lo que distorsiona la comparabilidad. Por el contrario, el EV/EBITDA, al considerar el valor de la empresa y las ganancias antes de intereses, ofrece un punto de referencia de valoración más consistente.Por ejemplo, dos empresas de telecomunicaciones que operan en diferentes países, pero con un rendimiento operativo similar, pueden mostrar PER significativamente diferentes debido a las altas tasas impositivas regionales o a los perfiles de deuda. Sin embargo, sus ratios EV/EBITDA podrían ser mucho más cercanos, lo que revela una verdadera comparabilidad en la eficiencia operativa.
2. Sectores de Alto Crecimiento
Las empresas de tecnología y biotecnología, especialmente en las etapas iniciales, reinvierten frecuentemente sus ganancias para expandirse. Muchas pueden reportar ganancias negativas o insignificantes, lo que invalida el PER. El EBITDA, a menudo aún positivo, permite la evaluación desde la perspectiva del EV/EBITDA. Por lo tanto, este ratio es preferible para evaluar startups pre-beneficios o con alta reinversión donde el PER pierde relevancia.
Dicho esto, estos sectores también se enfrentan al escrutinio de la intensidad del capital. Incorporar el CapEx mediante métricas complementarias como el EV/EBIT o la relación precio/flujo de caja libre se vuelve crucial para obtener una visión completa.
3. Instituciones Financieras
Para bancos, compañías de seguros y firmas de inversión, el EV/EBITDA se evita en gran medida. Estas empresas tienen balances únicos, a menudo dominados por activos y pasivos financieros. Los ingresos y gastos por intereses son parte integral de sus operaciones principales, lo que hace que las ganancias netas y la relación precio-beneficio (P/E) sean más apropiadas para la valoración.Además, el EBITDA tiene poca relevancia en sectores donde el apalancamiento operativo, la estructura de capital y la estrategia fiscal constituyen elementos centrales del modelo de negocio. En el sector financiero, los analistas suelen preferir la relación precio-beneficio junto con el ROE (rentabilidad sobre el capital) y las métricas basadas en el valor contable.4. Bienes de consumo básico y discrecionalEstos sectores representan un punto intermedio. Las empresas de productos de consumo consolidadas con flujos de caja estables y bajo apalancamiento podrían mostrar resultados igualmente informativos con ambos ratios. Sin embargo, cuando las empresas se someten a una reestructuración o presentan volatilidad financiera debido a la demanda cíclica, la independencia del EV/EBITDA de la estructura de capital lo convierte en un parámetro de valoración más fiable. Bienes Raíces y Energía
Los fideicomisos de inversión inmobiliaria (REIT) y las empresas de exploración de petróleo y gas suelen incurrir en depreciaciones y amortizaciones significativas. Sus ingresos netos, y por lo tanto su PER, pueden subestimar su capacidad de generación de efectivo. En consecuencia, el EV/EBITDA se adopta ampliamente en estos sectores. En el sector energético, los analistas pueden incluso preferir el EV/EBITDAX, una versión ajustada que incluye los costes de exploración, para reflejar las realidades específicas del sector.
Utilidad final del sector
En resumen:
- Utilizar EV/EBITDA: para sectores con uso intensivo de capital, alto endeudamiento o en fase inicial con beneficios volátiles.
- Utilizar PER: para sectores financieros, con bajo gasto de capital y beneficios estables, donde el beneficio neto es un indicador clave del rendimiento.
En última instancia, el contexto determina la selección de las métricas. Comprender los matices de cada ratio y el perfil operativo del sector garantiza una valoración más precisa y conocimientos de inversión estratégica.
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