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RENDIMIENTO DE LOS BONOS VERDES A TRAVÉS DE LOS CICLOS: DURACIÓN, CRÉDITO Y RIESGO POLÍTICO

Conozca cómo la calidad crediticia, los cambios en las tasas de interés y las políticas verdes afectan los rendimientos de los bonos verdes.

¿Qué son los bonos verdes?

Los bonos verdes son instrumentos financieros de renta fija emitidos específicamente para financiar proyectos con beneficios ambientales, como el desarrollo de energías renovables, la eficiencia energética, la prevención de la contaminación y el transporte sostenible. Desde el primer bono verde emitido por el Banco Europeo de Inversiones en 2007, el mercado de bonos verdes ha crecido significativamente, alcanzando una emisión acumulada de más de 3 billones de dólares en 2024.

Estos bonos resultan atractivos para los inversores no solo por su potencial rentabilidad, sino también por su papel en la financiación de proyectos ambientalmente sostenibles. Suelen contar con el mismo respaldo crediticio que los bonos estándar emitidos por la misma entidad, que puede abarcar desde instituciones soberanas hasta corporaciones y municipios.

Ciclos de mercado y su relevancia

Al igual que todos los valores de renta fija, los bonos verdes no son inmunes a las tendencias macroeconómicas generales. Los ciclos económicos —que consisten en expansión, pico, recesión y recuperación— influyen directamente en los mercados de bonos. Estos impactos se manifiestan a través de cambios en las tasas de interés, las expectativas de inflación y las condiciones crediticias. Comprender cómo se comportan los bonos verdes a lo largo de estos ciclos es clave para optimizar el rendimiento de la cartera.

Los tres riesgos principales que enfrentan los bonos verdes en diferentes condiciones de mercado son:

  • Riesgo de duración: Sensibilidad del precio de un bono a las variaciones en las tasas de interés.
  • Riesgo crediticio: Potencial de incumplimiento del emisor, que afecta los precios y los rendimientos de los bonos.
  • Riesgo de política: Incertidumbre derivada de cambios en las regulaciones ambientales o los incentivos gubernamentales relacionados con la financiación verde.

    Este artículo explora cómo cada uno de estos riesgos afecta el rendimiento de los bonos verdes a lo largo de las distintas fases del ciclo económico.

Sensibilidad a las Tasas de Interés y Duración de los Bonos VerdesLa duración mide la sensibilidad de un bono a las variaciones de las tasas de interés. Cuanto mayor sea la duración, mayor será la caída del precio del bono cuando las tasas de interés suban. La mayoría de los bonos verdes tienen vencimientos intermedios a largos, lo que los hace relativamente sensibles a las fluctuaciones en las tasas de interés, especialmente en un entorno de endurecimiento de la política monetaria. Durante las expansiones económicas, los bancos centrales suelen subir las tasas de interés para evitar el sobrecalentamiento. Cuando esto sucede, los bonos con duraciones más largas, como muchos bonos verdes, pueden sufrir una depreciación de precios. Por el contrario, durante las recesiones o los períodos de expansión cuantitativa, los precios de los bonos pueden subir a medida que disminuyen los rendimientos, lo que beneficia a los instrumentos de larga duración, como los bonos verdes.Rendimiento Histórico Durante los Ciclos de TasasHistóricamente, los bonos verdes han mostrado características de duración similares a las de los bonos tradicionales de grado de inversión con el mismo perfil de vencimiento. Por ejemplo, durante el ciclo de aumento de tasas en Estados Unidos en 2018, los bonos verdes tuvieron un rendimiento inferior al de los activos de renta fija de menor duración, pero no sustancialmente superior al de sus contrapartes no verdes. Su rendimiento reflejó en gran medida el de los bonos corporativos y soberanos con grado de inversión.

Gestión del riesgo de duración en las carteras

Los inversores pueden gestionar el riesgo de duración de los bonos verdes de varias maneras:

  • Diversificando los perfiles de vencimiento entre bonos verdes a corto, medio y largo plazo
  • Utilizando estrategias de bonos escalonados
  • Asignando una parte de la cartera de renta fija a deuda verde con tipo de interés variable, cuando esté disponible

Además, algunos ETF de bonos verdes y gestores activos ajustan la duración de la cartera en función de las previsiones macroeconómicas, lo que ofrece a los inversores una protección gestionada activamente contra la volatilidad de los tipos de interés.

Bonos verdes y alternativas ligadas a la inflación

En un entorno inflacionario, los bonos verdes estándar con tipo de interés fijo pueden quedar rezagados respecto a los instrumentos ligados a la inflación. Si bien los bonos verdes indexados a la inflación son aún relativamente incipientes, su desarrollo podría brindar a los inversores otra herramienta para alinear los objetivos ambientales con la protección contra la inflación. En resumen, el riesgo de duración es un aspecto crucial a considerar, especialmente a medida que los bancos centrales de todo el mundo ajustan los tipos de interés en respuesta a las presiones inflacionarias. Los bonos verdes, que suelen tener un plazo largo, están sustancialmente expuestos a estas fluctuaciones.

Las acciones ofrecen el potencial de crecimiento a largo plazo e ingresos por dividendos al invertir en empresas que crean valor a lo largo del tiempo, pero también conllevan un riesgo significativo debido a la volatilidad del mercado, los ciclos económicos y los eventos específicos de la empresa; la clave es invertir con una estrategia clara, una diversificación adecuada y solo con capital que no comprometa su estabilidad financiera.

Las acciones ofrecen el potencial de crecimiento a largo plazo e ingresos por dividendos al invertir en empresas que crean valor a lo largo del tiempo, pero también conllevan un riesgo significativo debido a la volatilidad del mercado, los ciclos económicos y los eventos específicos de la empresa; la clave es invertir con una estrategia clara, una diversificación adecuada y solo con capital que no comprometa su estabilidad financiera.

Entendiendo el Riesgo Crediticio en los Bonos Verdes

El riesgo crediticio se refiere a la posibilidad de que un emisor incumpla con los pagos puntuales de intereses o capital. Al igual que los bonos convencionales, los bonos verdes son emitidos por diversas entidades con diferentes características crediticias, desde soberanos con calificación AAA hasta corporaciones con grado de inversión y emisores especulativos.

A lo largo de los ciclos económicos, especialmente durante las recesiones, los emisores pueden enfrentar una reducción de ingresos, condiciones financieras más restrictivas y un mayor riesgo de impago. En consecuencia, los bonos verdes, especialmente aquellos emitidos por entidades con menor calificación crediticia, pueden experimentar presión sobre los precios y riesgo de rebaja de calificación.

Riesgo Crediticio a lo Largo de los Ciclos

Durante las expansiones económicas, el aumento del empleo, las sólidas ganancias corporativas y las bajas tasas de impago suelen impulsar los mercados crediticios. Los bonos verdes tienden a tener un buen rendimiento durante estos períodos, especialmente los de emisores corporativos que se benefician de las coyunturas económicas generales.

Por el contrario, en fases recesivas, los diferenciales de crédito suelen ampliarse, ya que los inversores exigen mayores rendimientos por el mayor riesgo percibido. Esto afecta negativamente a los precios de los bonos, incluso para las emisiones verdes. En ciclos anteriores, como durante la crisis de la COVID-19 en 2020, los bonos corporativos verdes mostraron diferenciales de ampliación similares a los de los bonos corporativos convencionales, aunque con una volatilidad ligeramente menor, lo que algunos atribuyen a su creciente atractivo entre los inversores centrados en criterios ESG que mantienen patrones de inversión más estables.

El papel de las calificaciones ESG

Aunque las calificaciones ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) no pretenden sustituir a las calificaciones crediticias tradicionales, proporcionan un nivel adicional de información. Los emisores con sólidos perfiles ESG, en particular aquellos con un desempeño ambiental y una transparencia consistentes, pueden disfrutar de menores costos de endeudamiento y una mayor confianza de los inversores durante períodos de volatilidad.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que las etiquetas ESG no inmunizan a los bonos frente a eventos crediticios. Las agencias de calificación crediticia siguen priorizando los ratios financieros, la resiliencia del flujo de caja y la exposición macroeconómica al evaluar la solvencia de un emisor.

Asignación estratégica del riesgo crediticio

Para gestionar el riesgo crediticio en las carteras de bonos verdes, los inversores pueden:

  • Centrarse en bonos verdes con grado de inversión, en particular los de entidades soberanas y bancos multilaterales de desarrollo
  • Utilizar bonos verdes con garantía crediticia o seguros de terceros
  • Asignar a fondos diversificados de bonos verdes que evalúan la calidad financiera, además de las credenciales verdes

Por lo tanto, si bien los bonos verdes son vulnerables a las mismas fluctuaciones crediticias que la deuda convencional, su integración en las estrategias ESG puede ofrecer cierta estabilidad relativa en los precios. No obstante, una diligencia debida rigurosa sigue siendo esencial.

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