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¿ESTÁ EL BAII ACELERANDO LA TOKENIZACIÓN DE ACTIVOS DE INFRAESTRUCTURA?

Cómo el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura apoya la transformación digital

Comprensión de la tokenización en la inversión en infraestructuraLa tokenización, el proceso de convertir los derechos de un activo en un token digital en una cadena de bloques, ha ido ganando terreno en el sector financiero. En la inversión en infraestructura, esta innovación tiene el potencial de generar importantes mejoras de eficiencia, ampliar la participación de los inversores y mejorar la liquidez en una clase de activos tradicionalmente ilíquidos. Los activos de infraestructura, como carreteras, puentes, centrales eléctricas y redes digitales, suelen requerir grandes cantidades de capital e implican horizontes de inversión amplios. Estas características limitan el acceso a dichas inversiones a inversores institucionales y fondos soberanos. Sin embargo, la aparición de la tokenización podría facilitar la fraccionalización de la propiedad de estos activos, permitiendo a los inversores minoristas y medianos participar en el desarrollo de infraestructura. La tokenización de activos permite registros de transacciones más transparentes, tiempos de liquidación más rápidos y una reducción de costes gracias a la eliminación de intermediarios. Además, los contratos inteligentes pueden automatizar aspectos del ciclo de vida de la inversión, como el pago de dividendos y las comprobaciones de cumplimiento. Esto marca una evolución significativa en la financiación y gestión de la infraestructura. La tecnología aún se encuentra en sus etapas iniciales y persisten importantes obstáculos regulatorios, tecnológicos y operativos. Sin embargo, los bancos multilaterales de desarrollo (BMD) y los actores institucionales están examinando cómo la cadena de bloques y los sistemas tokenizados pueden hacer que la financiación de la infraestructura sea más inclusiva y eficiente. Entre los BMD, el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII) ha comenzado a explorar cómo la innovación y las tecnologías digitales como la cadena de bloques pueden complementar su mandato de fomentar el desarrollo de infraestructura sostenible en Asia y otros lugares. Fundado en 2016 con más de 100 miembros en todo el mundo, el BAII busca reducir la brecha de infraestructura apoyando proyectos ecológicos, tecnológicos y conectados. En este contexto, la tokenización podría respaldar los objetivos del BAII al mejorar el acceso al capital, reducir las barreras de entrada y permitir una mayor transparencia en la financiación de proyectos. Si bien el BAII aún no ha emitido tokens respaldados por activos directamente, sus estudios exploratorios y alianzas estratégicas sugieren una creciente apertura al uso de activos digitales en la financiación de infraestructuras. En consonancia con las tendencias más amplias de digitalización, la estrategia de innovación del BAII incluye la evaluación de tecnologías emergentes con potencial para ampliar la financiación del desarrollo. La tokenización puede ayudar al banco a financiar una gama más amplia de proyectos de infraestructura al llegar a inversores no tradicionales, incluidos los del sector privado de los Estados miembros. Además, la infraestructura blockchain podría facilitar una contratación pública y una ejecución de contratos más eficientes. En última instancia, la tokenización puede representar un medio para que el BAII cumpla su misión en un ecosistema financiero digitalmente nativo, mejorando la inclusividad y la resiliencia de las infraestructuras mediante la innovación política y la democratización de los inversores.
Enfoque estratégico del BAII para la tokenización

El Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII) ha priorizado continuamente la innovación y la sostenibilidad en sus operaciones. Si bien aún no ha tomado medidas directas para implementar activos de infraestructura tokenizados, el BAII ha tomado medidas estratégicas que apuntan a un creciente interés en la innovación en activos digitales.

La Estrategia del Sector de Infraestructura Digital del BAII, anunciada en 2022, describe un plan para aprovechar los avances tecnológicos en su cartera de proyectos. La estrategia promueve explícitamente las tecnologías que pueden promover la inclusión, la eficiencia y la resiliencia en la financiación de infraestructuras. Si bien no menciona específicamente la tokenización, las tecnologías blockchain y de registro distribuido (DLT) se enmarcan dentro del ámbito de las herramientas emergentes que se están considerando.

Además, el BAII es miembro de la Red para la Ecologización del Sistema Financiero (NGFS) y colabora con otras instituciones multilaterales en iniciativas de investigación en torno a la tecnología financiera (fintech), las monedas digitales y la financiación climática. Estas alianzas facilitan la comprensión del banco sobre el cambiante entorno regulatorio y proporcionan al BAII marcos para probar modelos innovadores de financiamiento de infraestructura. El banco también ha mostrado interés en el papel de los datos y las plataformas digitales para mejorar la gobernanza de los proyectos y la valoración de las garantías. A largo plazo, las representaciones tokenizadas de la propiedad de la infraestructura podrían incorporar datos de rendimiento, métricas ambientales y cumplimiento legal, todo lo cual se alinea con los objetivos generales del BAII. Además, la inversión del BAII en la conectividad digital en toda Asia —como centros de datos, infraestructura de pagos transfronterizos y redes 5G— sienta las bases para el funcionamiento de los sistemas tokenizados. La convergencia de estas inversiones tecnológicas ofrece una hoja de ruta futura, en la que la tokenización podría desempeñar un papel fundamental para lograr la eficiencia, la transparencia y la escalabilidad. Si bien el BAII no ha declarado formalmente ninguna iniciativa centrada en la tokenización de activos, su entorno de pruebas de innovación y sus marcos de políticas digitales brindan la flexibilidad necesaria para dicha experimentación. Es posible que pronto surjan proyectos modelo o casos piloto, que evoquen las tendencias más generales observadas en otros bancos multilaterales de desarrollo (BMD), como los experimentos de blockchain del Banco Mundial en la emisión de bonos.

En cuanto a las alianzas, el BAII ha participado en conversaciones con centros financieros como Singapur y organizaciones involucradas en la regulación de valores digitales. Sus eventos y mesas redondas, organizados conjuntamente con empresas de tecnología financiera y centros de estudios, demuestran un auténtico impulso exploratorio para comprender cómo la financiación tokenizada podría integrarse en las iniciativas globales de desarrollo de infraestructura.

Al promover los principios de innovación responsable, finanzas sostenibles y movilización del sector privado, el BAII se posiciona como un actor vanguardista en la financiación de infraestructura. La tokenización podría convertirse pronto en un facilitador de estos principios, marcando un cambio transformador en la búsqueda de inversiones y la ejecución de proyectos.

En resumen, si bien el uso directo de la tokenización aún no se ha materializado en su cartera, las políticas, las alineaciones estratégicas y las inversiones tecnológicas del BAII indican una creciente disposición a explorar la financiación de activos digitales como medio para cerrar las brechas de financiación de infraestructura.

Los productos bancarios, como cuentas de ahorro, depósitos a plazo y cuentas vinculadas a inversiones, ofrecen estabilidad, liquidez y rentabilidad predecible en un marco regulado, pero también pueden implicar riesgos como bajos rendimientos reales frente a la inflación, riesgo crediticio y comisiones. La clave está en elegir instituciones con buena reputación, comprender los términos y garantías de cada producto y asignar capital de forma que respalde su estabilidad financiera a largo plazo en lugar de comprometerla.

Los productos bancarios, como cuentas de ahorro, depósitos a plazo y cuentas vinculadas a inversiones, ofrecen estabilidad, liquidez y rentabilidad predecible en un marco regulado, pero también pueden implicar riesgos como bajos rendimientos reales frente a la inflación, riesgo crediticio y comisiones. La clave está en elegir instituciones con buena reputación, comprender los términos y garantías de cada producto y asignar capital de forma que respalde su estabilidad financiera a largo plazo en lugar de comprometerla.

Impacto global de la infraestructura tokenizada

La tokenización de activos de infraestructura tiene implicaciones de gran alcance no solo para el BAII y sus miembros, sino también para los mercados globales de capital y la financiación del desarrollo en su conjunto. A medida que aumentan las necesidades de infraestructura, especialmente en los mercados emergentes, será esencial contar con métodos de financiación más creativos. La tokenización podría servir como una solución escalable que ofrezca beneficios tanto fiscales como operativos.

Una de las principales ventajas reside en la mejora de la accesibilidad a la inversión. Los activos tokenizados pueden fraccionarse, lo que permite a particulares y pequeñas instituciones invertir en proyectos tradicionalmente exclusivos y a gran escala. Este enfoque democrático de la financiación podría transformar significativamente la base inversora en la financiación de infraestructuras, fomentando una mayor participación internacional.

Además, los sistemas tokenizados introducen mayores niveles de transparencia y rendición de cuentas a través de los registros inmutables de la cadena de bloques. Los inversores pueden acceder a datos sobre el uso de fondos, hitos de proyectos y flujos de ingresos en tiempo real, lo que aumenta la confianza y reduce los riesgos percibidos en las inversiones en infraestructura. Este cambio sería especialmente impactante en jurisdicciones donde los riesgos de gobernanza o los entornos regulatorios complejos disuaden a los inversores. La financiación de proyectos transparente basada en blockchain podría mitigar algunas de estas barreras al proporcionar una única fuente de información veraz para los datos de transacciones, las auditorías y los registros de cumplimiento. Los contratos inteligentes, una característica clave de los activos tokenizados, pueden agilizar procesos administrativos que de otro modo serían engorrosos. Desde la automatización de la distribución de dividendos hasta la ejecución de cláusulas de cumplimiento, los contratos inteligentes reducen las ineficiencias operativas y los costos de gestión de proyectos de infraestructura complejos y multifase. En los mercados emergentes, la mejora de la liquidez mediante la tokenización también podría mitigar uno de los mayores inconvenientes de los marcos actuales de inversión en infraestructura. Los mercados secundarios para activos de infraestructura tokenizados podrían, con el tiempo, permitir a los inversores comprar o vender posiciones con mayor facilidad, mejorando así la flexibilidad de la gestión de carteras. En términos de sostenibilidad, la tokenización podría respaldar los objetivos de infraestructura verde al integrar métricas de desempeño ambiental directamente en los marcos de emisión de tokens. Los proyectos que cumplen con los objetivos ESG podrían atraer más financiación si se ofrecen índices de referencia transparentes a través de tokens digitales, una práctica que se alinea con la misión de sostenibilidad del BAII. A nivel mundial, la exploración de soluciones tokenizadas por parte del BAII podría impulsar a instituciones multilaterales similares y bancos regionales de desarrollo a considerar la transformación digital en la financiación de infraestructuras. Podrían surgir marcos compartidos, cadenas financieras transfronterizas y protocolos estandarizados, mejorando la interoperabilidad entre los ecosistemas financieros. Sin embargo, persisten desafíos. La incertidumbre regulatoria, el riesgo cibernético y la interoperabilidad entre cadenas de bloques y sistemas heredados requieren un optimismo cauteloso. La colaboración entre tecnólogos, legisladores, reguladores financieros y bancos multilaterales de desarrollo (BMD) será crucial para escalar la tokenización segura en la financiación de infraestructuras. El liderazgo del BAII en este ámbito podría sentar un precedente para estrategias de inversión en infraestructuras adaptables y con visión de futuro. En lugar de depender únicamente de los mecanismos de financiación tradicionales, la adopción de modelos digitales por parte del banco podría reducir los cuellos de botella en la financiación, atraer nuevo capital y, en última instancia, implementar soluciones de infraestructura más inteligentes en Asia-Pacífico y más allá. A medida que el panorama de activos digitales madure, la postura del BAII respecto a la tokenización podría evolucionar de exploratoria a implementadora. Los próximos años serán cruciales para determinar si la tokenización cumple su promesa de revolucionar los mercados de capital de infraestructura y la financiación del desarrollo a gran escala.

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